GarageBand para Android: qué puede usar un grupo
GarageBand lo hace Apple y funciona en aparatos de Apple. No hay versión para Android, no la ha habido nunca y no hay motivo para esperarla: existe para que un iPhone o un Mac resulten más apetecibles, y eso es un argumento para no portarlo, no para portarlo.
Cualquier resultado que te prometa un APK de GarageBand es otra app con un icono parecido o algo que no deberías instalar. Esa parte es sencilla.
La pregunta útil es la que hay debajo: ¿para qué lo querías? Porque "GarageBand" engloba tres trabajos distintos, y en Android cada uno lo hace un tipo de herramienta diferente. Elegir la que no toca es lo que hace que la gente pruebe cinco apps y acabe pensando que en Android no hay nada.
Primer trabajo, componer y producir en el móvil
Es el GarageBand que casi todo el mundo conoce primero. Instrumentos integrados, loops, un teclado táctil, patrones de batería y una línea de tiempo multipista donde vas montando un tema. Estás creando algo que no existía, en el propio aparato, tú solo.
En Android esto está bien cubierto. La categoría son los DAW para móvil y los estudios basados en loops, y hay varios serios: BandLab y Soundtrap te dan grabación multipista con proyectos que viven en la nube y que también se abren en el navegador, FL Studio Mobile es un entorno de producción completo, y hay otros pensados directamente para hacer bases.
Si tu caso es este, elige de esa categoría y deja de leer. Nada de lo que viene después te va a ayudar.
Grabar un grupo en condiciones es el segundo trabajo
Varios micros, pistas separadas, overdubs y una mezcla al final. Estás capturando una interpretación con la idea de publicarla, o por lo menos de que suene acabada.
También está cubierto, y también es cosa de un DAW, con un matiz importante: aquí el móvil es lo que menos pinta. Una interfaz, unos micros y una sala que no sea horrible importan más que la app que uses. Si lo estás haciendo con el micro del propio móvil, lo que te limita no es la app.
El tercer trabajo es ensayar, y aquí es donde la gente se atasca
Tienes un grupo. Ensayáis cada semana. Quieres grabar lo que tocáis para escucharlo después, discutir el arreglo con pruebas en la mano, aprenderte bien tu parte en casa y llegar al bolo con todo el mundo tocando la misma versión.
De los tres trabajos es el más habitual, y es justo el que peor hace un DAW.
Un DAW gira alrededor de la línea de tiempo de un proyecto. Abres un proyecto, grabas en él, arreglas, mezclas. Esa forma es la buena para hacer un disco y la mala para un martes por la noche en el local de ensayo, porque:
- Un ensayo no es un proyecto. Son doce pasadas de cinco canciones. Guardarlo como proyectos significa o un proyecto enorme por ensayo o doce proyectos que no tienen nada que ver entre sí.
- Lo que cuesta es la preparación. Si grabar una toma te pide más de unos segundos de atención, nadie graba la pasada en la que por fin salió el puente, porque el grupo ya la está tocando.
- Un DAW es de un solo usuario. La grabación se queda en el móvil de quien la hizo. Pasársela a los otros cuatro es un paso manual, o sea, el chat del grupo, o sea, en un mes ha desaparecido.
- Un DAW no sabe qué es una canción. Tiene archivos y proyectos. No sabe que estas siete tomas son intentos del mismo tema, ni que ese tema tiene partitura, letra, tono y tempo.
- En los locales de ensayo no hay cobertura. Todo lo que necesita sincronizar antes de guardar falla justo en el único sitio donde hace falta.
Lo que pide este trabajo no es un DAW más pequeño. Es otra forma de hacer las cosas: un botón para grabar y una estructura que guarda el resultado en la canción a la que pertenece.
Cómo se ve eso en la práctica
Band Companion está hecho para el tercer trabajo y no intenta hacer los otros dos. Dejar eso claro es precisamente de lo que va este texto, así que ahí va el límite, sin adornos.
No tiene grabación multipista, instrumentos virtuales, loops, plugins ni mesa de mezclas. Si quieres superponer cuatro guitarras y mezclarlas, esta no es tu herramienta y uno de los DAW de arriba sí lo es.
Lo que sí hace es el ciclo del ensayo:
- Un botón para grabar. La toma queda colgada de la canción que le toca, con la fecha y el tempo detectado a partir del audio, y con la forma de onda ya calculada para que al reproducir no haya que decodificar nada antes.
- Estructura en lugar de carpetas. Grupo, luego canciones, y luego todo lo de cada canción: tomas, partituras, letras, notas, enlaces, tono y tempo objetivo. Todo el grupo ve lo mismo.
- Un reproductor pensado para estudiar, no para mezclar. Bucle A/B para el compás que no sale nunca, cambio de tono en semitonos y de tempo sin desafinar, y marcadores por categorías: errores que pulir, momentos buenos o notas de arreglo. Hay más sobre esto en cómo practicar una canción en casa con un bucle A/B.
- Un metrónomo que viene de la canción. Ya sabe el tempo y el compás, porque eso es de la canción y no de la app.
- Funciona sin cobertura. Graba y guarda en el aparato, sube cuando vuelve la red y te dice qué queda pendiente.
- Se sube al escenario contigo. Setlists en orden, partituras página a página, letras en pantalla grande y páginas que se pasan con un pedal Bluetooth para que las manos no salgan del instrumento.
Este último bloque es lo que no tiene ningún DAW, con toda la razón, porque ningún DAW lo pretende. La idea que hay debajo la explico en qué debería hacer de verdad una app para gestionar una banda.
Cómo elegir con una sola pregunta
Pregúntate qué vas a hacer la próxima vez que lo abras.
- Montar algo a partir de piezas. Quieres un DAW. BandLab, Soundtrap, FL Studio Mobile.
- Capturar una interpretación para publicarla. Quieres un DAW y, sobre todo, quieres micros y una interfaz.
- Darle a grabar en el ensayo y poder encontrarlo después. Quieres lo tercero, y si buscas un sustituto de GarageBand vas a acabar siempre en lo primero.
La mayoría de grupos que buscan GarageBand para Android están en el tercer caso y no saben que existe una tercera categoría. Así que prueban un DAW, les resulta demasiado pesado para un martes por la noche y vuelven a las notas de voz en el chat. Ese es el círculo que vale la pena romper.
¿Y los del grupo que tienen iPhone?
Conviene decirlo, porque sale mucho en grupos mixtos. Si medio grupo va con iPhone y el otro medio con Android, una herramienta que solo existe en uno de los dos no sirve como herramienta de grupo, por buena que sea. Que GarageBand sea solo de Apple ya lo descarta para un grupo, independientemente de su calidad.
Band Companion funciona en Android y en iOS con la misma cuenta, y hay un cliente web con el mismo repertorio, para que cualquiera pueda sentarse delante del portátil y repasar las tomas en una pantalla más grande.
Preguntas frecuentes
¿Hay una app oficial de GarageBand para Android?
No. GarageBand es software de Apple para iOS y macOS, y Apple nunca ha sacado una versión para Android. Cualquier cosa que anuncie un APK de GarageBand para Android no viene de Apple.
¿Qué es lo más parecido a GarageBand en Android?
Para hacer música con loops e instrumentos virtuales, los DAW para móvil como BandLab, Soundtrap y FL Studio Mobile cubren lo mismo. Ninguno es una copia exacta, y las interfaces son lo bastante distintas como para que te toque pasar una tarde aprendiendo el que elijas.
¿Puedo grabar a todo el grupo con una app del móvil?
Para ensayar, sí, con un solo móvil bien colocado en la sala. Para una grabación que quieras publicar, el micro del móvil te limita mucho antes que la app, y vas a necesitar micros y una interfaz.
¿Necesito un DAW para grabar los ensayos?
No, y un DAW te lo complica. Grabar un ensayo pide capturar con un toque y que la toma se guarde sola en su canción. Un DAW pide un proyecto, pistas y una sesión, que es mucha estructura para una pasada que igual acabas borrando.
¿Band Companion graba en multipista?
No. Graba una toma cada vez y la guarda en su canción, que es lo que pide un ensayo. La multipista, los overdubs y la mezcla quedan fuera a propósito, y para eso la herramienta buena es un DAW.